Wednesday, December 28, 2011

Le chant des partisans


L'àvia de la Dorita 
Recuperació d'una col·laboració de la Dorita Crespín l'estiu del 2009. Ella sabia que a mi m'agrada Le chant des partisans:


En torno a "Le chant des partisans", su himno preferido

Verano del 2009: … Tonigth, cerveza, cuerpos esculturales, cremas solares, viajes exóticos, holgazanería…
Mayo del 68, revolución estudiantil. Tras ella canciones e ídolos: Joan Baez, John Lennonn y Yoko Ono, Moustaki, Brassens, Paco Ibáñez, Llach, Serrat y tantos otros con quienes, vosotros los catalanes a quien tanto admiro, os hinchabais a placer mientras os creíais abanderados de la lucha antifascista.
Tantas emociones, tantos valores y tantos recuerdos guardados por nosotras y nosotros, partisanas y partisanos de pelos largos, faldas holgadas, defensores del sinsujetador y sincorbata, idólatras de haz el amor y no la guerra
Ha llovido mucho desde los felices setenta –año arriba, año abajo- en que esperábamos los rayos de sol veraniegos como intervalo idóneo para el desfogue, la diversión y también la reivindicación de ideales. ¿Cuáles eran nuestras premisas? Ser adolescentes (¿existía ya la palabra?) de colegio de monjas y, a la vez, receptoras de idílicos slogans que retumbaban tras los Pirineos: paz, amor libre, drogas (¡estaban ya inventadas!) y rock-and-roll.
Ha llovido mucho. Estamos cansadas y cansados, todas y todos, de aguantar burlas tal reptiles en vías de extinción: que si chiruqueros, que si cumbayás… Pero llega la crisis (¿económica, inmobiliaria, de valores…?) y resucita por arte de magia la imagen que habíamos empezado a olvidar tras nuestras incipientes (¡!) arrugas. Vuelven los premamás, los tejanos estrechos y desgastados, las inmensas gafas de sol, los estampados que dejan de ser horteros, las camperas, los minimorris… y pronto quizás bailaremos la yenka y el casachoc!

Verano del 2009. No me siento cómoda. Se respiran aires de la lejana moda hippie más superficial. ¿Para qué la necesitáis, mocosos del XXI? ¿Signo de crisis, de poca personalidad o intento de peloteo para que os sigamos manteniendo? ¿Qué ideales, qué independencia reivindicáis, eternos adolescentes?
(Para quien le venga a gusto tranquilizar su conciencia -¿sabéis qué es?- os diré que llegará el día de nuestra jubilación. Tras repetidas idas y venidas a la Manga del Mar Menor, siempre en temporada baja, sabed que tenemos intención de decidir, elegir y costear el hotel previo a nuestro último viaje. Utilizo a drede los eufemismos pero nosotros no olvidamos ni a los maestros en poesía ni el orgullo propio.)
Dejémonos de estupideces y trivialidades.
Entre las actividades de mi verano del 2009 destaco, por el momento, los largos paseos en solitario por las playas cántabras y un inesperado viaje a la ciudad de las luces. Tardé muchos años en pisar París aunque la conociera detalladamente a costa de diccionario y traducciones: el bosque de Boloña, el bateaumouche, la bohemia du Sacré Coeur, Nôtre Dame…
Pues bien, paseando por el Barrio idílico de la Sorbona, en el parque napoleónico conocido por el estanque en que la mayoría de parisinos ha sido feliz empujando, con un simple bastón, sus barquitos (¡qué bella la infancia!) me encontré le Monument aux étudiants résistants, esculpido, debo decirlo, antes de mi primera comunión.
Quiero ser optimista. ¿Serán las recientes huelgas estudiantiles herederas de la lucha de la resistencia francesa? ¿Lo son de las reivindicaciones del 68? ¿Luchan tal vez contra una represión a su cultura y lengua? ¿De qué fascismo son víctimas? ¿La lucha trae la indumentaria? ¿Son conscientes de lo qué pretenden?
Hay de todo en todas partes. Según mi parecer muchos niños de papá y mamá quieren simplemente llamar la atención de una sociedad que les ha colmado de placeres y de consumismo sin necesidad de pedir nada. ¿No somos todos víctimas de una sociedad confusa que necesita sorprender ya sea con ideales o sin ellos?
Sea como sea yo seguiré con mi peinado, continuaré con mis faldas holgadas, zapatos planos –ahora bailarinas Bruni– repetiré lecturas y música y seguiré fumando señoritas y alardeando de mi soltería.
Hasta pronto.


Dorita

PS: Apreciada señora, ¿dónde encontró la foto de mi abuela?

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